LOS FUEROS




El fuero es el conjunto de normas por las que las ciudades de la Edad Media se gobernaban de manera autónoma. El fuero debía ser otorgado por el rey y, posteriormente, podía ser modificado por las autoridades de la ciudad.
La autoridad máxima de la ciudad era El Concejo, formado por el Alcalde y los concejales.



FUERO DE LA CIUDAD DE CÁCERES

Fue otorgado por el rey Alfonso IX en el siglo XIII.

El Concejo estaba formado por doce hombres, elegidos el día 1 de enero de cada año por los ciudadanos.

Algunas de sus leyes y normas eran:

  • A la mujer casada que fuese encontrada con un amante: muerte. Al amante, también muerte.
  • El hombre que hiera a su vecino con cuchillo, piedra o porra, pactará la indemnización con el herido. Si se negara a pagar, se le cortará la mano. Si el herido muere, se ahorcará al que lo hirió.
  • El que hurte uvas por la noche: muerte.
  • El atalayero que se duerma durante la vela será trasquilado.
  • El hombre que tenga enfermo al caballo o a la mujer está dispensado de acudir a defender la ciudad.
  • Al vecino que arroje a la calle perro muerto, puerco muerto o moro, multa.
  • Al caballero y al peón que no acudan rápidamente a defender la ciudad, se le cortará la cola al caballo del señor y al peón se le cortará la barba.
  • La mujer viuda no podrá volverse a casar antes de un año ni podrá hacerlo en domingo.
  • Los días de mercado, se prohíbe la entrada de cerdos a la plaza.



FUERO DE LA CIUDAD DE PLASENCIA

Fue otorgado por el rey Alfonso VIII en el siglo XII.

El Concejo tenía dos alcaldes, elegidos cada año por los ciudadanos.

Algunas de sus leyes y normas eran:

· Todo el que mate a un invitado a su casa, será enterrado vivo debajo del muerto.
· El que mate a su señor, será enterrado vivo debajo del mismo.
· El parricida será quemado vivo.
· La mujer casada descubierta con un moro o un judío, será quemada y el moro o el judío también.
· Si el pescado está podrido no se podrá vender. Se ha de tirar o dárselo a los pobres.
· Los cirujanos cobrarán 4 maravedíes por curar un hueso roto y 2 por curar una herida punzante.
· Quienes tengan un hijo travieso y pueda provocar algún daño, deben tenerlo preso hasta que sea manso.
· Los que fuesen reincidentes en el juego de dados o cartas se les dará 12 azotes. Si han blasfemado mientras jugaban, 24 azotes.
· Los menores reincidentes en el juego, serán encadenados durante 30 días.
· El que tale madera en los pinares, perderá la madera, los bueyes y la carreta utilizada en el transporte.